Perros Potencialmente Peligrosos, ¿realidad o ficción?

PPP

Recientemente leí una publicación en Facebook que me llamó la atención. En ésta, me encuentro con las palabras de un veterinario llamado Aritz, que cuestiona la ley sobre los PPPs (perros potencialmente peligrosos) y explica el motivo de sus dudas.

A raíz de esta publicación, investigo un poco y descubro un proyecto que se llama ‘Estoy con Thay. La protagonista de este proyecto es una perra de raza American Standford, en la que su propietaria inicia una protesta contra esta catalogación. Esta mujer muestra su total desacuerdo con el hecho de que algunas razas sean consideradas potencialmente peligrosas, y por ello crea un blog en el que recoge testimonios de diferentes personas que comparten esta visión, y quieren desmitificar ese concepto erróneo que se tiene sobre estos perros.

Según esta ley, a partir de los 6 meses, los considerados PPP nunca pueden ir sueltos, además tienen que ir atados con una correa de una longitud menor a 2 m y llevar bozal.

El perro es un animal social que vive en grupos familiares, que necesita interacciones con los de su misma especie para un buen desarrollo emocional. Interacciones sociales, con las que aprende a comunicarse, a relacionarse, a controlar su cuerpo, su boca… Es un animal que necesita interactuar con el entorno pudiendo investigar en libertad, parar a observar, a olfatear, investigar… y no sentir esa constante tensión en el cuello, que la mayoría de estos perros tienen que sufrir diariamente en sus paseos. Esos paseos que deberían partir de la libertad del propio animal, pasan a estar controlados necesariamente y en todo momento por su dueño a través de una correa.

Por otra parte, y si bien es cierto que el período crítico de socialización en los perros se cierra a aproximadamente a los cuatro meses y medio de edad, no es menos cierto que lo siguen haciendo durante toda la vida. La ley aplica sus restricciones a partir de los seis meses, obviando que a esta edad, todavía tenemos un cachorro en casa. Incluso en edad adulta un perro tiene unas necesidades básicas que necesita cubrir, necesidades absolutamente imprescindibles para que sean equilibrados e imposibles de llevar a cabo con la normativa que marca esta ley.

Cabe resaltar, que los casos en que algunos ejemplares de estas razas han protagonizado episodios violentos, han sido precisamente ejemplares que habían sido aislados y por tanto coartados de esa socialización. En estos contextos, cualquier otra raza podría desarrollar este tipo de actitudes.

Mi opinión es que esta ley tiene como único objetivo trasmitir ante los ciudadanos una sensación de control sobre el problema. Nada más lejos de la realidad, ya que no sólo no pone solución ante la situación de los PPPs, sino que promueve estos problemas de comportamiento al limitar la posibilidad de cubrir sus necesidades para poder desarrollarse cómo perros equilibrados, acentuando de este modo el problema que precisamente pretende evitar.

Otro de los errores de esta ley es que en vez de invertir en formar y aportar mayor conocimiento sobre los perros a sus dueños, se ha optado por una política recaudatoria que obliga a los propietarios de estas razas a un irrisorio examen. Se trata de un examen psicotécnico que no valora los conocimientos que tiene la persona sobre los perros.

También cabe resaltar que no existen estudios científicos que avalen que estas razas tengan una mayor predisposición genética a desarrollar comportamientos agresivos. Es cierto que algunas de las que sufren de esta catalogación, han sido seleccionadas por el humano para que sean corpulentas y que su mandíbula se bloquee cuando sufren situaciones de alta tensión. Sin embargo, la correcta utilización de esta o la fuerza con la que la utilicen, depende total y absolutamente de que tengan la opción de desarrollarse equilibradamente. Es en el desarrollo y utilizando la boca en el mismo, donde aprenden a gestionar la intensidad de esta correctamente. Toda carencia que sufra un perro en su desarrollo o en sus necesidades básicas, supone convivir con altos niveles de estrés que facilitan que vivan las situaciones con una mayor tensión.

Por otra parte es tendencia de muchos, gracias a estas características que les acompañan, la de pensar en una agresividad intrínseca. Lo cierto es que esta idea sería cómo concluir que las personas con masas musculares desarrolladas, con un mayor potencial de fuerza, son por defecto más agresivas que aquellas personas que no poseen estas características.

¿Qué opciones tienen estos perros? ¿Qué posibilidades de un buen desarrollo emocional? ¿Qué podemos esperar de estos perros a los que se les prohíbe ser perros?

Además de todo esto y gracias a la presión que esta ley y también la sensación de alarma social que se ejerce sobre los dueños, sumadas a la ya mencionada falta de formación, hacen que sean perros habitualmente manejados con collares de pinchos, de ahogo y/o de descargas. Por cierto, todos ellos considerados ya en Cataluña y la Comunidad de Madrid como herramientas de maltrato animal. Esas prácticas, representan un añadido más a la interminable lista de decisiones erróneas en torno al problema, y todo ello está generando un rechazo social injustificado.

Volviendo a la publicación de Aritz, el veterinario que cito al inicio del texto, es importante recordar que el 95% de las agresiones por parte de perros (insisto, sean de la raza que sean), vienen motivadas por el componente ambiental y tan sólo un 5% como consecuencia de un componente genético. Si la ley está imposibilitando un correcto desarrollo del animal, ¿no está provocando precisamente la proliferación de esas actitudes agresivas? ¿Y no está además avalando o suscitando el maltrato de estos animales?

Que expliquen los que dictaron, los que respaldan esta normativa en qué se basan, que argumenten en qué estudios, en qué observaciones, en qué… Porque no tienen respuestas, porque será imposible que sus argumentos justifiquen la aplicación de esta ley.

  1. Yune de YanusYune de Yanus05-19-2017

    Enhorabuena por el artículo, estoy totalmente de acuerdo en que si a este tipo de razas u otro tipo de razas o cruces se les educa de una forma amable y respetuosa pueden ser uno más de la familia como cualquier otro perro o cruce.

    Lo comparto.

    • GuhauGuhau05-19-2017

      Gracias Yune! Y gracias por compartirlo también, nos parece un tema muy importante y cuanta más gente tome conciencia de ello mejor. Un saludo!

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